Por Ricardo Alemán
Ante el asombro de propios y extraños, en las semanas recientes han proliferado las presentaciones públicas de Marcelo Ebrard quien, en todos los tonos y todos los eventos, dice estar listo para ganar la encuesta interna de las izquierdas –y listo para derrotar a Andrés Manuel López Obrador –, que lo convertiría en aspirante presidencial de las izquierdas.
También en todos los tonos, el jefe de gobierno del Distrito Federal insiste que cuenta con todos los atributos –y la experiencia –, para derrotar al potencial candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, al tiempo que minimiza a los candidatos del PAN, en especial al delfín presidencial, Ernesto Cordero.






De acuerdo con el periódico La Razón, la delegación Cuauhtémoc en manos del perredista Agustín Torres, prácticamente rentó la calle General Miguel Alemán para que se instalen puestos de comercio ambulante.
En diversos medios se ha comenzado a perfilar el que seguramente se convertirá en el escándalo político de los próximos días.
En su momento, en este y otros espacios hablamos de la importancia y responsabilidad de los liderazgos sociales, siempre y cuando se mantengan al servicio y del lado del bando social.
A raíz de que dos de los últimos tres presidente de México –Felipe Calderón y Ernesto Zedillo –, se manifestaran en contra de la aparente inactividad de los Estados Unidos en el combate a las drogas, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, parece haber recibido el mensaje y se expresó al respecto.
En entrevista de televisión, el ex Presidente Ernesto Zedillo declaró que las políticas antidrogas en Estados Unidos han tenido "consecuencias desastrosas" en México.
Este domingo, el Presidente Felipe Calderón declaró –como no había hecho antes –, que "en diversa regiones del país, donde ha intervenido el Ejército mexicano, la violencia criminal ha comenzado a ceder".