Por Ricardo Alemán
Ante el asombro de propios y extraños, en las semanas recientes han proliferado las presentaciones públicas de Marcelo Ebrard quien, en todos los tonos y todos los eventos, dice estar listo para ganar la encuesta interna de las izquierdas –y listo para derrotar a Andrés Manuel López Obrador –, que lo convertiría en aspirante presidencial de las izquierdas.
También en todos los tonos, el jefe de gobierno del Distrito Federal insiste que cuenta con todos los atributos –y la experiencia –, para derrotar al potencial candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, al tiempo que minimiza a los candidatos del PAN, en especial al delfín presidencial, Ernesto Cordero.



