Por Ricardo Alemán.
En años recientes, las llamadas "redes sociales" –Facebok, Twitter y Youtube, entre otras-, se han convertido en uno de los instrumentos más poderosos de la sociedad civil del mundo, más allá de fronteras, razas, lenguas, credos y estrato social.
Gracias a la poderosa comunicación que, en tiempo real, permiten las redes sociales, se movilizaron y organizaron pueblos como Túnez y Egipto, cuyas protestas acabaron con gobiernos dictatoriales, en tanto que otros como España, hicieron posibles movilizaciones sociales históricas.



