Banner
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Captura_de_pantalla_2011-04-14_a_las_19.08.06Por Ricardo Alemán.

Como si se tratara del candidato perdedor –o como si no le importara a nadie su futuro–, en las últimas tres semanas poco o nada se ha sabido de las actividades de Enrique Peña Nieto, el candidato presidencial que obtuvo la mayor cantidad de votos y que, sin duda, será declarado presidente electo y protestará el cargo el 1 de diciembre próximo.

¿Dónde está Peña Nieto?, se preguntan analistas y estudiosos de la cosa pública, sobre todo porque –argumentan–, apremia el tiempo para que el nuevo gobierno presente de manera pública los proyectos y programas –y sean discutidos entre especialistas y de cara al público–, que impulsará el PRI una vez que arranque la nueva administración.

Y tienen razón quienes se dicen preocupados por la ausencia de Peña Nieto en el debate nacional, sobre todo si se toma en cuenta que se pierde un tiempo precioso en una guerra postelectoral que –por donde se quiera ver–, resulta absurda estéril y, sobre todo, que ofende a los ciudadanos y a todos los que votaron el pasado 1 de julio.

Más aún, en uno de los absurdos que han caracterizado a la peculiar elección presidencial mexicana, hoy se habla más de los perdedores de la derecha y de las izquierdas, que del ganador; se exploran el futuro y las "chabacanerías" de un falso demócrata –como AMLO–, y se discute si Felipe Calderón tiene o no posibilidades, derechos para convertirse en líder político del PAN, que de la viabilidad, la pertinencia y lo acertado o no de las políticas públicas, los proyectos y programas que ya debió haber presentado el próximo presidente, Enrique Peña Nieto.

Sin embargo –y contra lo que muchos creen–, el grupo compacto que se mueve en torno a Peña Nieto consideró que son tiempos de eso, del bajo perfil del propio Peña Nieto, a fin de no sobrecalentar los ánimos de aquellos que resultaron derrotados.

En otras palabras, que Peña Nieto no tendrá actividades públicas como virtual ganador –y si equipo cercano no hará alarde alguno–, hasta en tanto el Tribunal Electoral no lo declare presidente electo y la entregue la constancia de ganador de la contienda. Y la razón es elemental y hasta de sentido común. Los ganadores no pueden asumir el papel de ganadores; no pueden presentar sus planes y programas de manera pública, porque aún Peña Nieto no es el ganador.

Y claro, no es tiempo de discutir públicamente los proyectos y programas "del presidente" Peña Nieto, porque no es tiempo para eso. Porque primero se debe tejer fino en el arreglo político básico sobre el que se procesarán los planes y los programas. ¿Y que quiere decir eso?.

Elemental, que Peña Nieto "y sus muchachos" no están en la hamaca. No, en realidad los operadores políticos de ganador de la elección ya contactaron con los distintos grupos del PAN, con los berrinchudos sectores de las izquierdas y, claro, con el gobierno; además de marcar directrices políticas con los distintos grupos de poder, como empresarios, grupos mediáticos, iglesias....

En algunos casos, incluso, el equipo de Peña trabaja en la llamada "operación cicatriz" que, por ejemplo, ya dio buenos resultados en el PAN, partido que abandonó las posturas intransigentes, que dejó a un lado la amenaza de caminar de la mano con las izquierdas y que, por la buena, aceptó la derrota. En realidad los "gritos y sombrerazos" de un sector del PAN eran para eso, para elevar el costo de la negociación.

¿Qué le dieron al PAN –los hombres de Peña Nieto–, como moneda de cambio para que finalmente haya decidido deponer las armas políticas?. El paquete completo de la negociación lo veremos ya en los hechos. Por lo pronto, se puede adelantar que por lo menos uno de los líderes azules estará en el gabinete de Peña Nieto.

En la trinchera de enfrente, sin embargo, ya se pactó con algunas de las tribus del PRD, pero poco se ha logrado con el berrinchudo jefe de la pandilla del llamado "lopezobradorismo". El tabasqueño sabe bien que el Tribunal Electoral desechará todas las impugnaciones a la elección presidencial. Sabe que no prosperará la anulación de la elección y, por consecuencia, sabe que Peña Nieto será el presidente de todos los mexicanos a partir del 1 de diciembre.

Y si sabe todo eso, ¿por qué continua con el cuento del fraude y el reclamo de la anulación?. Por dos razones.

Primera, porque el chantaje y el engaño son el motor de su movimiento en los próximos seis años.

Y, segundo, porque con el engaño y el chantaje tratará de someter en un puño al gobierno de Peña Nieto. Claro, hasta que las izquierdas entiendan el dilema; o negocian con Peña o van al suicidio. Lo demás es el viejo circo del político bananero. Al tiempo.

Tomado de El Universal.

Itinerario Político - Agosto 2012

Banner

Plumas invitadas

Cultura electoral

¿QUÉ HACER? La alternativa ciudadana.

que hacer

Por Carlos Salinas de Gortari.

A continuación reproducimos el prólogo del más reciente libro de Carlos Salinas de Gortari, "¿Qué hacer? La alternativa ciudadana".

En este texto, el ex presidente urge a la sociedad -en especial a los jóvenes -, a informarse con tal de establecer una postura crítica, que les permita convertirse en actores de cambio en tiempos de transformación y renovación política.


Leer más...
LA VIDA Y LA POLÍTICA: Orden, desarrollo y bienestar en la democracia.

vida y politicAPor Manlio Fabio Beltrones.

A continuación reproducimos el prólogo que Diego Valadés escribió para el más reciente libro del priista Manlio Fabio Beltrones.

En su texto, Valadés ofrece un diagnóstico actualizado de la política mexicana; al mismo tiempo que delinea –casi a la par –, la trayectoria de Beltrones y las propuestas del sonorense.


Leer más...
EL FUTURO ES HOY. Ensayo de Manlio Fabio Beltrones.

Por Manlio Fabio Beltronesfuturohoychico

A continuación reproducimos la síntesis del ensayo que hace unas horas presentó el Senador Manlio Fabio Beltrones.

Vale la pena mencionar que durante la presentación, el senador Beltrones se hizo acompañar de 3 ex candidatos presidenciales: Francisco Labastida Ochoa, Diego Fernández de Cevallos y Cuauhtémoc Cárdenas.


Leer más...
Banner