Por Ricardo Alemán.Para nadie es novedad que el gran derrotado en la presidencial del pasado 1 de julio fue el candidato del llamado "Movimiento Progresista". Sin embargo, como también todos saben, las izquierdas –en conjunto–, se alzaron con una victoria notable, que en paquete las coloca como segunda fuerza en el Congreso.
Pero lo que pocos saben es que luego de la elección y después del reparto de posiciones en el mismo Congreso, uno de los grandes perdedores se llama Marcelo Ebrard, el aún jefe de gobierno del DF, cuyos alfiles no pintaron para ocupar posiciones de relevancia en el Senado de la República y, mucho menos, en la Cámara de Diputados.
Por eso la primera pregunta. ¿Qué pasó con la influencia que suponía tener el propio Marcelo Ebrard, su padre político, Manuel Camacho y sus alfiles Alejandra Barrales, Mario Delgado, Armando Ríos Piter, Alejandro Encinas, José Ángel Ávila y Antonio Altamirano, entre otros vinculados al "establo político" de Marcelo y Manuel?.
Poca cosa; resulta que la terca realidad política y el feroz pragmatismo que campean en los partidos y grupos de las llamadas izquierdas, relegaron al "montón" y al rincón de los "levantadedos" a senadores y diputados que mantienen vínculos con el jefe de gobierno capitalino en retiro.
Por eso la segunda pregunta: ¿Cuál será el futuro para el proyecto político-electoral de Marcelo Ebrard, frente a una realidad que lo muestra sin fuentes reales de poder?. Era obligada la interrogante, sobre todo si se toma en cuenta que a partir del 6 de diciembre, Marcelo Ebrard dejará el cargo de jefe de gobierno y, en su redar de poder, no aparece ningún objetivo en los meses y años por venir, por lo menos hasta las elecciones intermedias de 2015.
Y acaso por esa razón, porque Marcelo Ebrard, su jefe Manuel y su grupo, no tienen más territorios de poder a la vista, que su influencia resultó menor frente al reparto de posiciones en el Congreso, en donde el juego y rejuego del poder beneficio, en ese orden, a "Los Chuchos", a los pillos de la familia Bajarano y, por supuesto, a los vividores del poder agrupados en el Foro Nuevo Sol; tribu de la defraudadora y ex gobernadora de Zacatecas, Amalia García. Puras finísimas personas.
Y por todo lo anterior, obliga la tercera pregunta: ¿Qué tendrán que hacer Marcelo Ebrard, su grupo político y sus alfiles, para mantener vigente su proyecto presidencial para el 2018?. ¿Cómo podrán sobrevivir en las esferas de poder si, sobre todo, se toma en cuenta la peligrosa y agotadora marcha por el desierto que deberá emprender –del 6 de diciembre de 2012, a julio de 2018–, Marcelo Ebrard?.
Lo cierto es que igual que AMLO –el otro gran derrotado–, para Marcelo Ebrard el futuro le depara el peor de los mundos posibles. ¿Por qué?. Porque en unos cuantos meses se quedará sin el puesto de jefe de gobierno –que es el poder más relevante que ha tenido la izquierda–, y se quedará sin partido político –porque "los chuchos" no lo ven bien, al grado que dejaron fuera todas sus cartas en el Congreso–, en tanto que las franquicias del PT y del Movimiento Ciudadano están en manos de Andrés Manuel López Obrador.
En pocas palabras, resulta que a partir del 6 de diciembre próximo, Marcelo Ebrard emprenderá solo una larga travesía de supervivencia hasta el oasis que significa la elección intermedia de 2015. Pero esa escala será solo un reposo para el más peligroso y complicado ascenso rumbo a una potencial candidatura presidencial.
Y si quiere llegar con vida política a los previos a la presidencial de 2018, Marcelo Ebrard –acaso uno de los más acabados políticos producidos por el liberalismo mexicano–, tendrá que empezar por la construcción de su propio partido político; empresa nada fácil y de extraordinaria complejidad. Pero tampoco son todas las complicaciones que enfrenará el futuro de Marcelo Ebrard.
No, en realidad la mayor complicación aún no aparece a la vista. Y se llama Miguel Ángel Mancera. En efecto, el jefe de gobierno electo tiene todo para convertirse en un potencial y bien calificado precandidato presidencial para 2018. Y para ello tiene tres tareas fundamentales.
Primero, hacer una buena gestión, mucho mejor que la realizada por Marcelo Ebrard, el jefe de gobierno al que no será fácil igualar.
Segundo, crear su propio grupo político, para lo cual tiene a su favor un amplio abanico de espacios de poder.
Y tercero, cultivar las alianzas necesarias para cimentar una potencial precandidatura presidencial en un grupo político como "Los Chuchos", que tienen el control mayoritario del PRD y con los que parece trabajará en estrecha cercanía como jefe de gobierno. Al tiempo.
| < Prev | Próximo > |
|---|
Itinerario Político - Agosto 2012
¿QUÉ HACER? La alternativa ciudadana.Por Carlos Salinas de Gortari.A continuación reproducimos el prólogo del más reciente libro de Carlos Salinas de Gortari, "¿Qué hacer? La alternativa ciudadana". En este texto, el ex presidente urge a la sociedad -en especial a los jóvenes -, a informarse con tal de establecer una postura crítica, que les permita convertirse en actores de cambio en tiempos de transformación y renovación política. Leer más... | LA VIDA Y LA POLÍTICA: Orden, desarrollo y bienestar en la democracia.
| EL FUTURO ES HOY. Ensayo de Manlio Fabio Beltrones.Por Manlio Fabio Beltrones
|