La noche del martes, el ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier, llegó a la Ciudad de México para, según él, aclarar los malos entendidos en torno a un supuesto desfalco durante su administración y de paso, limpiar su nombre.
Según se ha dicho, el tabasqueño habría estado en una de sus propiedades de Miami, Florida; atendiéndose de una presunta anomalía en la próstata.
Resulta que hace un mes, la Secretaría de Gobernación emitió la declaratoria de desastre natural para 38 municipios en Coahuila -a consecuencia de la sequía que vive el estado-, y a pesar del tiempo transcurrido, los apoyos todavía no llegan.
El caso de Andrés Granier es un evento mediático que, como pocos, atraen la atención de muchos a causa de los frecuentes giros de tuerca.


